Foto: Matías Egea
Coberturas

Fémina en Córdoba | “Cada canción es un recuerdo, cada recuerdo es una canción”

De la mano del Festival Grl Pwr la banda patagónica presentó su elogiado disco en un contexto muy especial.

Texto: Federico Rodríguez Lescano
Fotos: Matías Egea

Tras varios años de ausencia, y gracias a la curación de las chicas del Festival Grl Pwr, la banda patagónica se presentó en vivo en la ciudad de Córdoba para el reencuentro con su gente. Magia y electricidad presentando su último disco Perlas & Conchas, más una seguidilla de clásicos cargados de emoción latinoamericana.

El show largó pasadas las 21, sin banda soporte alguna en el ya famoso Club Paraguay de la Cañada cordobesa. Sofia “Tot” Trucco, “Claridad” Miglioli y Clara “Wen” Trucco largaron con los ajustados y sintetizados cortes “Brillando” y “Perlas”, acompañadas por dos músicos más en teclados, programaciones y percusión digital.

Sus voces captaron todos los oídos y atenciones, que en su unisono recuerdan al dulce y armónico llamado de ángeles, mucho más notorio en la impactante versión acapella de “Resist”, canción publicada originalmente con el featuring del mítico Iggy Pop.

Luego vino un gran set de acústicos ejecutado sólo por el trío, con guitarra criolla, cajón peruano, flauta traversa y mucha intimidad. Momentos íntimos gracias al insuperable material proveniente de sus discos Traspasa y Deshice de mi; y que se vieron reflejados en la unión con el público presente a base de chistes (el playback de Los Nocheros), datos sobre el futuro porvenir fruto de las experiencias humanas (la maternidad reciente de Clara M.) y los sorbos de “ferné” que generó, entre otras cosas, el nostálgico recuerdo de las mejores canciones. También fueron parte el olvido natural de algunas letras (“Mira que mira”) o de las “voces” específicas, producto del difícil ensayo a distancia.

Como reza su bio en las plataformas, la fusión de géneros latinoamericanos y un flow de líricas inspirado por el rap/hip hop está aún muy latente y en la presentación cordobesa, el juego con los sonidos electrónicos reafirmó este bello presente.

Acompañamiento que logró un final de tramo más jugoso con canciones como “El olvido”, ”Buen viaje” o “Somos lo que somos”, donde una bola de sonido guitarrera generó fuertes escalofríos. Tras casi dos horas de comunión musical, cerrando con el optimista “Palpita y Goza”, el trío se despidió entre grandes aplausos y con el eterno recordatorio de que la canción aún nos guía y moviliza en nuestras emociones.

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