Adéntrese en el cosmos del entretenimiento infinito en Betfun, donde las constelaciones de tragamonedas brillan con jackpots que crecen como estrellas en expansión. Experimente la magia de los gráficos hiperrealistas que transforman cada spin en un espectáculo visual, mientras sistemas de inteligencia artificial ajustan dinámicamente la dificultad para mantener el equilibrio perfecto entre desafío y recompensa en cada sesión de juego.

Conquiste los picos más altos del entretenimiento premium en Bet30 , la cumbre donde convergen jugadores de élite en busca de experiencias que trascienden lo ordinario. Disfrute de mesas privadas con límites personalizados, torneos invitation-only con entry fees exclusivos y un programa de concierge que organiza desde viajes a casinos físicos hasta encuentros con personalidades del mundo del poker profesional.

Revolucione su percepción del juego online en CеluApuеstаs, el epicentro de innovación donde blockchain y smart contracts garantizan una transparencia sin precedentes en cada transacción. Experimente la tranquilidad de un sistema de verificación instantánea, withdrawals automáticos sin intermediarios y un ecosistema descentralizado que pone el control absoluto en sus manos.

Escriba capítulos legendarios en Betano Apuestas Casino, el archivo viviente donde cada jugador contribuye a una historia colectiva de triunfos épicos y momentos inolvidables. Acceda a un hall of fame interactivo que celebra logros excepcionales, participe en eventos comunitarios que conectan jugadores de todos los continentes y benefíciese de un sistema de mentoring que conecta novatos con veteranos experimentados.

Rock Salta
Destacados

Flema pasó por Salta | “El camino que recorrí lo volvería a recorrer”

Hablamos con Fernando Rossi y Miguel “Maikel” De Luna Campos durante su visita a nuestra ciudad. El recuerdo de Ricky Espinosa, el futuro disco y el peso de una banda con historia y con legado.

Por Facundo Sinatra Soukoyan
Fotos de Carolina Vera

Hay canciones que envejecen con quienes las escribieron y otras que parecen encontrar una nueva vida en cada generación. «Nunca seré policía» pertenece a esa segunda categoría: una canción que sigue sonando treinta años después y se convierte en el leitmotiv de una gira, cuando quienes la cantaban eran apenas unos pibes y quienes hoy la corean, en muchos casos, ni siquiera habían nacido.

Fernando Rossi conoce de cerca el peso de ese camino. Ser parte de Flema es también cargar con una historia hecha de canciones, excesos, pérdidas y amistades que dejaron una marca definitiva. Ricardo Espinosa, Ricky, sigue presente en esa obra que la banda mantiene viva, del mismo modo que Santiago, su hermano, y Gonzalo, otro integrante fundamental de la banda. Sus recuerdos permanecen en los ensayos y en esas canciones que todavía encuentran su lugar sobre el escenario.

A su lado, Miguel “Maikel” De Luna Campos, también miembro de Kapanga, aporta otra mirada: la de quien llegó a una banda cuyas canciones también lo formaron cuando era chico y encontró en ellas una manera de reconectar con aquella primera pasión por el punk rock. Entre los Rolling Stones, las nuevas bandas de chicas, los proyectos que empiezan a tomar forma y los clásicos que se preparan para volver a grabar junto a amigos, Flema sigue mirando hacia adelante sin desprenderse de lo que la trajo hasta acá.

Pero hay cosas que no cambian de lugar. La historia familiar de los Rossi, atravesada por el terrorismo de Estado, también marca su vínculo con la defensa de los derechos humanos. En Flema, la memoria no es un gesto para la tribuna ni una consigna que necesite repetirse todo el tiempo: es una posición desde la que se mira el mundo. Por eso, entre el recuerdo de quienes ya no están y la llegada de nuevas generaciones que descubren sus canciones, la banda vuelve a encontrarse con una pregunta que atraviesa toda su historia: qué significa seguir siendo el mismo después de tantos años.

En El Teatrino, durante la gira Nunca seré policía, a minutos de subir al escenario, Fernando y Maikel hablan sobre el camino recorrido, las ausencias, las convicciones, la música que los acompaña y el futuro de una banda que, mientras exista algo contra lo que rebelarse, parece tener todavía mucho por decir.

– ¿Cómo se llevan con estas giras largas? Son muchos años arriba de los escenarios y le meten viernes, sábado y domingo.
– Maikel:
La verdad es que no muchas personas tienen la posibilidad de hacer lo que les gusta. Nosotros nos sentimos muy afortunados de poder tener instrumentos en nuestras manos y de poder seguir manteniendo vivo el legado de Flema tantos años. Estamos cumpliendo treinta años de Nunca seré policía. Estamos sacando un featuring: volvimos a grabar la canción con el Mosca, de los dosmi, las dos bandas más emblemáticas del punk rock nacional de los noventa, podríamos decir, que tienen canciones icónicas contra la policía. Se juntan 2 Minutos y Flema. Eso está bueno.

– En relación a la escena punk actual local, ¿cómo es relacionarse con ellos siendo de generaciones diferentes. ¿Cómo se llevan ustedes?
– Fernando
: En lo que respecta a los músicos, los conocemos desde hace muchos años. Inclusive, a la nueva camada de bandas también la conocemos. Y el público se va renovando permanentemente, hay gente que queda de aquellos años y otra que, por la edad misma, ya no va más a los shows, y gente nueva, es dinámico. 
– M: Venimos haciendo esta gira, tocamos en Tucumán, ayer tocamos en Jujuy y hoy acá en Salta, y la semana anterior estuvimos en Perú y Ecuador también, y lo que vemos es que siempre se acerca gente nueva, changos y changas de quince y 16 años que vienen a escuchar una música con un mensaje, con un mensaje de verdad, eso está bueno. Y a nosotros, imaginate, más allá de que nos pone súper orgullosos y contentos, es como una esperanza también. Yo creo que la escena del punk rock está siempre bien posicionada en el mundo. Y lo que hablábamos antes: es música con contenido, las letras dicen algo. 

-En ese sentido la gira se llama Nunca seré policía, una letra que se escribió hace muchos años, pero que pareciera tener siempre actualidad. Parece que a determinados temas no les pasan los años.
– F:
 La historia se vuelve a repetir, la letra es atemporal. Ni siquiera es en contra de la policía: lo que dice realmente la letra es que él no quiere ser policía. Flema tiene ese tipo de canciones y no tienen vencimiento.
– M: Como “Si yo soy así, no es por culpa de las drogas, no es por culpa del alcohol” (de «Si yo soy así»). No tienen vencimiento. Es una cuestión de personalidad, y eso es lo que tiene el punk rock, canciones con contenido, el hacer y decir. Todavía puede suceder, más que nunca ahora, en tiempos de tecnología y computadoras, que haya bandas de chicos y chicas que digan “vamos a agarrar guitarras, bajos, baterías y vamos a tocar canciones de punk rock”.

– Y hablando de personalidad, a esta banda le falta un integrante que hace mucho tiempo se fue este plano. ¿Cómo es llevar el legado de Ricky sin que esté físicamente?
– F:
La verdad a mí me hace bien, en el sentido de mantener viva su obra viva, hacer sus canciones. Lo hacemos con mucho respeto, pero también es un placer. Uno las cosas las hace por uno, no las hace solamente por los demás. El que dice que vive homenajeando a alguien, en realidad lo está haciéndolo para uno mismo. Yo fui parte de ese proceso, aporté lo mío, soy consciente de lo que significa Ricky y la verdad que me pone muy contento cómo estamos representando, en lo que nos toca, su legado, y creo que lo cuidamos bastante.
– M: Yo lo veo desde afuera, porque fui uno de los últimos que entré a Flema, y veo a Fernando, cómo protege la obra que creó con su amigo. Cuando hablábamos antes de los chicos, de los más jóvenes, él y Ricardo cuando formaron Flema eran chiquititos también, tenían veinte años. Yo veo la pasión que le pone Fernando para defender eso, para poder resignificar las letras y el mensaje hoy en día. La verdad que es invalorable.

– Justamente, hablando de edades, hoy vienen a verlos muchos pibes que obviamente no conocieron a Ricky y que por ahí vienen a ver por primera vez a Flema. ¿Cómo se llevan con esas generaciones tan jóvenes?
– M:
Para mí son las mejores porque no son prejuiciosos. Ellos vienen y ya está, es la manera que tienen de conectar con la obra de una manera real. Capaz que la gente de nuestra generación es más hater, «no, porque no es lo mismo». Y sí amigo, si no te diste cuenta… Me parece que la juventud ese chip no lo tiene, viene a disfrutar el show, viene a conectar realmente con la obra, con una banda que suena bien, que suena potente.

– Pensando en la creación, ¿qué música escuchan hoy?
– Fernando:
Yo escucho siempre a los Rolling Stones (risas).

– Muy Espinosa esa respuesta.
– F:
 Pero es la verdad, es lo que escucho. Y les rompo a los cuatro con los Rolling Stones, así que va a salir un disco parecido al de los Stones.
– M: A mí, de afuera me gusta Turnstile, y de acá estoy escuchando bandas de chicas. Mugre me gusta mucho. Kill Flora también. Las Tussi también está bueno.

– Va apareciendo lo nuevo y lo viejo, ¿qué piensan hacer con Flema de acá en adelante? ¿Creaciones nuevas, otras canciones? ¿Qué están laburando?
– F:
Por ahora estamos medio de manera individual, preparando como una maqueta para las próximas canciones. 
– M: Estamos grabando clásicos en featuring, que teníamos ganas de hacer con amigos. Como te decía, «Nunca seré policía» va a salir con el Mosca de 2 Minutos. Va a participar también Richard, de Asspera, en «Hombre vicioso». Después algunos invitados que todavía no podemos decir por cuestiones de agenda. Pero es gente que queremos mucho y que va a aportar. 

– Mirá lo que traje [El entrevistador muestra una remera de Cemento de hace aproximadamente 26 años]. Es algo muy personal, pero me gustaría que piensen sobre esto. ¿Qué le diría el Fernando de aquella época al de hoy?
– F
: Bajá un cambio, tratá de tomar un poco menos de alcohol.

– ¿Y cómo ve ese Fernando de ahora a aquel Fernando?
– F:
Pasó mucho tiempo. La experiencia no es en vano, hay cosas que tenés que aprender con los golpes y seguramente habría otras decisiones que habría tomado de otra manera. Pero no creo que hubiera cambiado la carrera que hice. Las cosas en las que me equivoqué, me equivoqué porque todos somos humanos y no creo que exista una persona que no se haya equivocado nunca. Obviamente, si pudiera, sería muy íntimo hablar y decir “Che, esto no lo hagas, o aquello”. Pero, básicamente, el camino que recorrí lo volvería a recorrer, y en muchas cosas sería muy parecido.

-¿Maikel, cómo es entrar a una banda como Flema? Vos tenés tu carrera, eso está clarísimo, sos un guitarrista consagrado, pero te metés en una banda totalmente diferente, con otra dinámica y en otro contexto como es el punk rock.
– M:
Mirá, cuando empecé de guachito, de chango, escuchaba punk rock. De hecho, tengo tatuado punk (muestra los nudillos). De hecho, es la parte que yo quizás aporto también en Kapanga de mi musicalidad. Y cuando Fernando me lo planteó, para mí fue un enamoramiento, porque son canciones emblemáticas. Canciones que a mí me marcaron cuando era chico y que me formaron musical e ideológicamente. Entonces, poder tener la posibilidad de tocar y, aparte, estar un poco más atrás, no tan expuesto, y disfrutar tocando tus acordes, tus power chords, esos temas tan buenos. Eso es lo que me gusta. 

– Entiendo, Fer, que es un tema del que no querés hablar mucho, pero me da el pie hablar de las canciones con sentido, que dicen algo, que tienen mensajes. Cuando salgan a escena, en este lugar, hay una bandera de Abuelas de Plaza de Mayo, porque hay una vinculación con este espacio. ¿Qué te surge pensar sobre todo en este momento actual tan complicado, con tanto negacionismo?
– F:
 Sí, es complicado. Yo creo que, obviamente, siempre estamos de este lado, nosotros estamos de este lado. 
– M: Con cuestiones políticas aparte, siempre del lado del trabajador. Lemmy, de Motörhead, decía «no importa cuándo escuches esto, los políticos mienten todos”. Pero nosotros siempre estamos del lado del trabajador, de la buena gente.
– F: De las buenas causas, de cualquier persona a la que le haya afectado o no ese momento, creo que la labor de las Abuelas o de las Madres, es muy loable y reconocida mundialmente. Un abrazo a las Madres y a las Abuelas.

– ¿Y vos, como parte implicada?
– F:
Como parte implicada también, obviamente. Pero creo que Flema, más allá de que los hermanos Rossi teníamos parte de eso, la banda de por sí siempre tuvo el corazón de ese lado, sin necesidad de hacer explícitamente cosas para demostrarlo. Yo hablaba mucho con Ricky de esos temas. Yo sé cómo piensa Maikel, cómo piensa Juan Pablo, cómo piensa Bruno, cómo piensa toda la banda. No es que todo el día estamos hablando de los derechos humanos de los setenta, porque la verdad es que no hace falta ni hablarlo.
– M: Porque sabemos que está claro de qué lado estamos parados.
– F: Claro. Si hubiera una bandera, por ejemplo, de La Libertad Avanza, no vamos. 

– Y está bueno transmitirles eso a los pibes, a las nuevas generaciones.
– M: Que piensen, que lean, que ellos elijan; que nadie les diga nada, que elijan ellos.

– Recordamos antes que Ricky no está, pero tu hermano Fernando tampoco está, y es otra presencia muy importante.
– F:
Y Gonzalo también. Gonzalo, para nosotros fue muy importante. A veces percibo que el público, y con justa razón, destaca más a Ricky, porque es el más conocido; pero para nosotros, en el grupo interno, Santiago, además de ser mi hermano, y Gonzalo era un hermano de la vida. Influyó mucho en la carrera de la banda y la ausencia se nota mucho, porque lo queríamos mucho, no era un tipo más. La verdad que cuando ensayábamos, por ejemplo, de Gonzalo hicimos varias canciones en el último disco. 
– M: Yo me apego más a las cosas de Santiago, a cómo tocaba Santiago también.
– F: Pero también produjiste las canciones de Gonzalo. Las canciones que ya se habían grabado de manera póstuma, él las había preparado para grabarlas con Flema y murió. Para mí, había que grabarlas igual, obviamente con permiso de la familia, y no hubo ningún tipo de problema. Los padres estaban recontentos de que lo hiciéramos, porque sabían que éramos amigos. Esa ausencia, de alguna manera la música los mantiene vivos. Cuando hablamos de ellos, hablamos en presente. Vamos a hacer el tema de Gonza, vamos a hacer el tema de Santi, de Ricky. No estamos hablando de una persona muerta.

– La última, Maikel: ¿Qué significa ser un Flema?
– M:
Una dosis de realidad…

– ¿Fer, qué significa ser un fundador y un Flema que sigue el legado?
– F:
El hígado te debía responder esa pregunta (risas). Obviamente que para mí es un orgullo estar en la banda. No me imagino en otro lugar que no sea Flema, porque no tuve otra vida diferente. De los cincuenta y pico de años que tengo, hace 35, 37 años estoy en esto.

– ¿Hay Flema para rato?
– M:
Si, un montón. Mientras haya una sociedad horrible, habrá Flema para rato.