Coberturas

Terapia Alternativa en vivo

Se presentó en público la banda paralela del cantante de Gauchos de Acero. Te contamos todo lo que sucedió en una noche de improvisación psicodélica, pero no improvisada.  

Hacer algo totalmente distinto, ésa fue la consigna que se plantaron Martín “Martinox” Molins y Emilio Jorge desde abril del año pasado; cuando decidieron crear Terapia Alternativa. La banda es un experimento musical que tiene todos los ingredientes habidos y por haber de la limada al momento de tocar: un poco de Spinetta Jade por aquí, una mini jam session por allá y segmentos que nos trasladan a solos perdidos de Joe Satriani y a alguna que otra intro de Radiohead. Es que la mezcla de este dúo con la reciente incorporación de Darío Araya (de Tommyknockers) en la batería, desde diciembre del año pasado; confluye en un trío volado, que ya tiene un disco casero bajo el brazo y que se dedica a pasarla bien sobre el escenario. La gente, desde sus sillas, miraba y atendía la performance extendida durante la madrugada del pasado sábado 25, en Malku Bar.

Básicamente, el show fue de canciones cortas, con la excepción de algunas que se extendieron unos diez minutos; y sirvieron para demostrar que lo que estos locos hacen es música en una expresión bastante lograda al momento de zapar y difundir un mensaje un tanto repetido: que la televisión es una basura.

Martinox se adueñó el bajo con una gran desenvoltura y por momentos cerraba los ojos y se dejaba llevar por las melodías que emanaban sus compañeros. El ya venía experimentando en el ámbito local con otros músicos en una producción llamada “En Casa, con Amigos”, Darío daba la impresión de sentirse cómodo metiendo cortes fuertes en el ritmo y maniobrando las baquetas con ritmos que van desde lo rápido a partes con aires de jazz. Y Emilio parecía jugar entre la experimentación y riffs metaleros que se mimetizaban cuando ponía la voz o hacía coros en temas como “Desenchufados”, que abre A la mediocridad, el disco en cuestión (aunque en el show la usaron como cierre).

“Vamos a improvisar, a ver qué sale” anunció Molins después de tocar “Fantasma”. Y verdaderamente la improvisación es lo que mejor le pega a esta Terapia no intensiva: terminaron creando un agradable clima con los solos de Emilio, la distorsión del bajo de Martinox y los golpes sobre la batería de Darío. Juegan mucho al momento de improvisar y parte de eso se ve plasmado también en el disco. Lo único que jugó en contra de la presentación fue el sonido un poco malogrado en el local, que provocó que las voces no se escucharan muy bien. Saliendo de ese detalle (no menor) la banda logró superponerse y quedar bien parada en lo que fue su primera presentación en público.

Habrá que esperar a las siguientes tocadas, seguramente se van a poner a prueba tocando este jueves 1 de marzo en la Plaza 9 de Julio, durante la tarde. “Habrá que ver qué onda, va estar limado tocar ahí”, aseguró Emilio al terminar su invitación. Si, limados.