Hablamos con el líder del trío que este fin de semana estará en Salta, Tucumán y Jujuy para presentar su nuevo disco.
Este fin de semana, A.N.I.M.A.L volverá a nuestra región. Y lo hará con una novedad: Legado, su nuevo disco, el primero de canciones inéditas desde Una razón para seguir (2018). El grupo de Andrés Giménez intenta volver a sus raíces con un sonido que lo caracterizó en otras etapas.
La banda se presentará en Salta este domingo 13 de julio, desde las 19, en Mosku (ex Jekyll, Avenida Monseñor Tavella, acceso a San Remo). Bandas invitadas: Kratos y Rebel. Las entradas se consiguen a $28.000 (más gasto de servicio) en Passline. Show sólo apto para mayores de 18 años.
La gira comenzará dos días antes, el viernes 11, en el playón del Club Sportivo Alberdi de Ledesma, Jujuy, desde las 21. Bandas invitadas: Memento Mori y Utopía. Las anticipadas se consiguen a $25.000 (más gasto de servicio) en Passline.
Al día siguiente, sábado 12, la banda estará en Tucumán. Allí se presentará en el Club Villa Luján (Don Bosco 2257), desde las 21. Bandas invitadas: Rebel y Kratos. Las anticipadas se consiguen a $28.000 (más gasto de servicio) en Passline.
El trío que completan Marcelo Castro (batería) y Cristian «Titi» Lapolla (bajo) viene de dar shows en Zárate, Santa Fe y Córdoba. También de presentar Legado de forma oficial en el Teatro Vorterix de Buenos Aires. Luego de la visita a nuestra región, el grupo seguirá por rutas nacionales y extranjeras. Tiene con qué. En diálogo con Rock Salta, Andrés Giménez dice que «la gente lo adoptó para bien» al nuevo disco. «Fue reencontrarse con ese viejo sonido histórico que tuvo A.N.I.M.A.L», agrega.
«De una vez por todas, uno se tiene que hacer cargo de lo que va dejando. Y yo creo que A.N.I.M.A.L se tiene que hacer cargo de que dejó un legado. Guste o no guste», sigue. «Por ahí suena medio agrandado, pero no es por ese lado. No me como ninguna película. Nunca me la comí, no me la voy a comer a los 58 años. Pero creo que hay que hacerse cargo de que A.N.I.M.A.L abrió una puerta. Abrió una puerta diferente, mostró una forma diferente de hacer metal. De unificar distintas corrientes. Del hardcore al heavy metal tradicional, el punk. Todo unido en una banda. Fuimos una de las tantas bandas de Argentina que salimos con nuestra bandera a defender nuestra música a toda Latinoamérica. Y hay que hacerse cargo de ese legado. Yo creo que era importante dejar este disco», opina.
Contame cómo están. Hicieron la presentación del disco hace unos días.
Súper felices. La verdad que fue un showzaso. La gente muy contenta y nosotros también. Tener disco nuevo, poder estar tocando, poder salir de gira es algo que nos gusta mucho. Y pasan los años y nos gusta cada vez más.
¿Cómo te sentiste en Vorterix? Porque supongo que la presentación oficial de un disco es más que un show más.
Y tenés una expectativa de ver cómo reacciona la gente con canciones nuevas que no están tan escuchadas, viste. La verdad que me asombró. Me asombró para bien. Porque arrancamos, hicimos todo el disco nuevo, y después hicimos un show largo con canciones históricas. Pero las dos partes estuvieron súper adrenalínicas para bien. De hecho, le dije a los chicos: hicieron bien los deberes. Porque se sabían todas las canciones nuevas. Fue muy lindo poder tocar canciones nuevas y ver que la gente te responde para bien.
¿Eso no había pasado con otras presentaciones oficiales?
Sí, pero hacía mucho tiempo que no sacábamos material nuevo inédito. Porque habíamos sacado Íntimo extremo, que son canciones de toda la vida de A.N.I.M.A.L. Entonces hacía un montón que no sacábamos canciones inéditas. Creo que hace como seis o siete años. Entonces, de golpe sacar canciones nuevas, que la gente las reciba bien, como sucedió con este disco, y encontrarte que en el show responden para bien, es un ida y vuelta bonito. Se siente una energía linda.
¿Pudiste charlar con algún fan sobre el disco? ¿O sólo tuviste el feedback del escenario?
No, el feedback de charlar con varios y que me digan guau, qué bueno, volvieron a eso que nosotros queríamos. Y ver redes sociales. Las redes sociales es imposible no mirarlas. Y los comentarios fueron mayoritariamente buenísimos. No cien por cien. A todos no le va a agradar lo que hagamos. Pero mayoritariamente, te digo un noventa por ciento, fue increíble para bien. A mí me sorprende porque es muy difícil para una banda como A.N.I.M.A.L seguir haciendo canciones nuevas y generar algo positivo. Generar lo que se generó con este disco. Que digan guau, qué bueno, es una vieja escuela, las canciones están buenísimas. Se parece a El nuevo camino del hombre, a Poder Latino. Es muy difícil lograr eso con una banda como A.N.I.M.A.L, que tiene muchos discos, treinta años de carrera, y que ya sorprender es muy raro. Y la verdad que nosotros grabamos canciones nuevas, hacemos discos nuevos y todo, siempre con un pensamiento de que nosotros nos sintamos felices. Suena egoísta, pero es la verdad. ¿Nos gusta a nosotros? Bueno, démosle para adelante. Si a alguien le gusta, le gusta. Y si no le gusta y lo comparan con otro, y bueno…. que sigan escuchando los viejos discos. Es medio por ahí, viste. Es difícil para una banda como nosotros seguir sorprendiendo. Y con este disco nos pasó para bien. La gente lo adoptó para bien. Fue reencontrarse con ese viejo sonido histórico que tuvo A.N.I.M.A.L y tiene hasta el día de hoy.
¿Y qué los llevó a ustedes, como banda, a retomar ese viejo sonido, que además era lo que pedía mucha gente?
Yo creo que nos hizo muy bien celebrar treinta años de Fin de un mundo enfermo. Porque principalmente a mí, que fui uno de los creadores de ese disco y grabé, me hizo reencontrar con memorias mías de muchos años. La cocina de mi casa, el grabador. Componer con el grabador fuera de todo lo digital que existe hoy en día. Bien vieja, vieja, escuela de composición. Y me dije por qué no volver a esto. ¿Por qué en un momento me fui de este rumbo? Y me hizo muy bien, porque tanto a Titi como a Marcelo también, viste. Nos reencontramos con una raíz que necesitábamos regar de nuevo para que siga creciendo. Y la verdad que fue maravilloso poder componer, trabajar juntos. Estar en un estudio como Romaphonic, que te brinda la posibilidad de tener una sala muy grande, donde podíamos dividir la batería en un lugar, el bajo en otro lugar, la guitarra en otro. Poder tocar juntos. Poder trabajar muy analógicamente. Es un estudio que tiene muchas cosas vintage. Mesas de sonido, procesadores. Y estaba bueno volver a eso.
Charly García dice que todas las ideas para sus canciones se le ocurrieron cuando era chico. ¿Eso puede pasar con las bandas también? ¿Los primeros años, aunque después no mantenga la misma formación, pueden direccionar lo que vendrá?
Yo creo que sí. Porque es como energético. Son momentos. Cada momento es diferente, es imposible volver a reemplazar lo que viviste con una formación o vos solo. La energía que vos tenías en el año 94. No es la misma energía que tengo ahora. Tengo treinta años más, la vida cambió muchísimo. Cambia la forma de pensar, de interpretar. Cambian muchas cosas. Pero lo que uno tiene que rescatar de esa aventura primitiva, primaria, es intentar recordar de dónde salió todo lo que salió. Y llenar de energía el momento nuevo. Y ese momento nuevo puede lograr que vuelvas a donde estabas anteriormente.
Por algo se siguen llamando A.N.I.M.A.L y no cambiaron el nombre de la banda. Hay algo que se mantiene.
Sí. Me llamaría de otra manera si hiciera una cosa nueva. Ya igual no creo que haga algo nuevo, estoy grande (risas). Pero puede pasar que no toquemos más en algún momento, pero no sé si emprendería algo como una banda nueva. Por ahí tocaría yo solo.
Cuando salió el disco dijiste que también te interesa hablar de la realidad. ¿Cuál es la realidad que ves?
Y la que vivimos todos. Un mundo que está viciado de locura. Lo que hablamos siempre con A.N.I.M.A.L. Me cuesta hasta repetirlo porque quedo como reiterativo, como pesado. Nosotros hablábamos en Fin de un mundo enfermo que se tenía que terminar ese mundo.
Y ahora está más enfermo.
¡Claro! Está todo peor. Entonces, por un lado es un buen alimento para seguir escribiendo, pero por otro es angustiante que no haya cambiado nada.
El disco es relativamente corto. ¿Te parece que es algo positivo de esta época? ¿O estaba bien cuando duraban sesenta o setenta minutos?
La idea no fue sacar solamente siete canciones, sino sacar siete este año y siete el año que viene. Entonces lo queríamos dividir de una forma. No queríamos lanzar catorce canciones juntas. Porque hay tanta cantidad de información que yo siento que se pierde la obra si la das como un balde de agua. Creo que está bueno entregar siete y el año que viene entregar otras siete, que sería la obra en general. Pero también me parece que siete canciones está bueno. A mí los discos muy largos a veces… Escucho las primeras cinco y después empiezo a saltear. O empiezo a apurar un poco para ver de qué se trata. Creo más en hacer siete canciones concisas que vayan al hueso, a hacer siete que vayan al hueso y seis más como relleno. Me parece que pasa por ahí.
La duración te deja un poco manija.
Y está bueno. Está bueno que te deje un poco manija. Es mejor que te deje manija a que vaya por el sexto tema y digas uhh… . Está bueno que te deje un poco manija un disco. A mí para un disco me gusta que sean nueve canciones. Me parece una cantidad buenísima. Pero también me gustan los discos de catorce o quince canciones.
¿La segunda parte de Legado va a tener el mismo título y un «volumen 2»?
No sabemos todavía. Por ahí tiene otro nombre.
¿Ya grabaron los otros temas?
No, no quise grabar y los chicos tampoco. Los tenemos compuestos, los estamos tocando en la sala, pero queremos entrar a grabar y agarrar la energía del momento. Me parece que es lo más honesto. Grabar siete canciones y dejarlas para el otro año, mmmm. Al otro año las escuchás de nuevo y decís uhhh, no, no me gusta. Es mejor esperar con esa frescura del momento y grabarlas en el momento.
¿Están haciendo en vivo alguna de esas?
No, gracias que estamos haciendo esas siete, que nos costó un montón tocarlas bien (risas).
Vos tenés una relación muy profunda con nuestra región. Hace un tiempo ibas muy seguido a Salta. ¿Seguís yendo de la misma manera?
Sí, me gusta mucho. En Salta tengo muchos amigos, le produje un disco a Juan Fuentes. Me parece un lugar maravilloso. Tuve familia en un momento viviendo en Salta. En Tucumán y Jujuy también. Familia de parte de mi mamá. Italianos que se fueron para el norte del país. Y tengo familia todavía. Dije tuve porque yo iba de chico al Norte. Y tengo una afinidad muy linda con el norte de Argentina. Me parece maravilloso el lugar, la gente es muy distinta a otra parte de Argentina. La gente es muy cordial, muy respetuosa, muy amable. Es muy lindo. Me encanta. De hecho, en un momento estuve por irme a vivir a Salta. Y después la vida me dejó acá.
¿Por qué pensaste la posibilidad de mudarte?
Porque me encanta. Porque me encanta el clima, me encanta la gente, porque me encanta. Me gusta. Me siento como parte. Es algo raro lo que me sucede. Yo llego al Norte del país, camino la calle, y siento que hubiera nacido ahí. Debe ser porque soy muy fanático del folclore. Entonces todo lo que es el Norte, Santiago, Catamarca, Jujuy, Salta, Tucumán, tiene mucho folclore. Y debe ser por eso también. Me atrapa por ese lado. Me atrapa la tonada que tienen al cantar. Me parece algo alucinante. Y también tiene algo que se me desarrolló a partir de A.N.I.M.A.L, y es que en el Norte del país es la parte donde más indigenismo argentino sigue existiendo. En el Norte y en el Sur. Pero en el Norte hay más. Entonces eso por ahí hace que algo me esté atrayendo todo el tiempo.