Coberturas

Indio en Tandil 2011: corazón encadenado

Ofreciendo un gran show y convocando una multitud, el ex Redondos despidió su tercer disco solista. RS te sumerge de lleno en la última Misa India del 2011.

Con su banda funcionando como una orquesta y despidiendo su disco más oscuro y pesimista, el pasado 3 de diciembre el Indio Solari cerró el año que lo coronó como la máxima figura del rock en español en calidad y cantidad. Una vez más, Tandil fue testigo de la mezcla de devoción y curiosidad que genera el ex Redondos en los corazones de miles de personas.

Los del norte lo tuvimos cerca en marzo y en esta oportunidad tocó recorrer casi 2000 kilómetros. La gente que se transportó en autos o colectivos viajaron entre 20 y 26 horas. Familias, amigos o desconocidos con un solo objetivo: poder vivir la experiencia de la Misa India una vez más. Esos vehículos cargados de sentimiento y procedentes de toda la Argentina (y también de países limítrofes) llegaron en gran cantidad durante la mañana y la tarde del sábado a Tandil. La ciudad tomó el conocido color INDIO. Brasas de carbón cocinaron miles de kilos de asado, choripanes y hamburguesas que se veían en puestos de comida o en cualquier pedacito de tierra libre que iban encontrando los recién llegados. Esos lugares que dejaron sin ocupar los que vendían remeras, gran mayoría en la ciudad que se vio contribuida con todo el movimiento económico que se genera en estos megaeventos. El sol también hizo lo suyo y cocinó a varios que decidieron andar con la piel libre para combatir el calor.

A las siete de la tarde el agite era grande en el grueso de la gente, que se agolpaba detrás de cada gran parlante donde sonaban canciones firmadas por la dupla Solari-Beilinson, aunque también muchas del último disco Indio, que a un año de su salida y con dos vivos encima pegó en la gente.

A las 20 la gente ubicada en la rotonda de acceso y al principio de las avenidas, que eran la primer parte del camino de ingreso al Hipódromo, pudo ver y escuchar cómo se arrojaban constantes elementos de pirotecnia, a pesar de que los carteles en varios postes desaconsejaban su uso. Hasta bien pasadas las 21 se produjo el ingreso del grueso del público que debía sortear vallas y cacheos de parte del personal de seguridad identificado con chalecos de colores. Cerca de las 21:30, un tres tiros explotó dentro del estadio; lo que demostró que los cacheos no fueron suficientes y cómo algunos desobedecieron el pedido expreso del Indio (“les pido a quienes se acerquen a mis conciertos que se abstengan de su uso”), aunque el mismo se refería a las bengalas. Los carteles en las afueras del lugar y las pantallas en el escenario y en las torres repetidoras emitían constantemente el mensaje del no uso de la pirotecnia en general para que la fiesta pueda seguir.

En los minutos cercanos al inicio del show varios ingresaron al Hipódromo saltando vallas y siendo correteados por lo de seguridad.

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Siendo las 22 la voz del Indio en off presento al Dream Team de la música argentina: Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado. La arrasadora “Todos a los botes!” repitió por tercera vez la tarea de abrir el show. Le siguieron dos debuts en vivo del último disco “Satelital” y “Chante Noire”. Ahí nomás y sin aviso se dio la joya ricotera de la noche: “Superlógico”. En una rabiosa versión que emocionó a muchos, gracias a las coristas Déborah Dixon y Luciana Palacios y a la gente que acompañó a la guitarra a todo pulmón. Fue la primera vez que Solari interpretó esta canción en su carrera en solitario. Casi finalizando la canción otro tres tiros fue arrojado desde el centro del público, muy cerca de la consola. Algunos de los presentes abuchearon la acción y otros esperaron la reacción del Indio, se sabe de la delicada situación que viven estos mega recítales. Evidentemente la reciente muerte de Miguel Ramírez, Cromañón y la suspensión de shows de La Renga y el propio Indio durante este año les chupa un huevo a varios que desean el protagonismo por sobre el artista y seguir con rituales que son malos recuerdos. No hubo de parte del Indio un “¡Escúchenme, carajo!” como en River en el 2000; sólo se vivió una pausa hasta que arranco “Fusilados por la Cruz Roja”.

“El tesoro de los inocentes”, la mejor canción de la obra solista del cantante calvo, sonó por tercera vez en 2011 y nos repitió ese sabio consejo: de todo se mendiga en la vida, menos amor. Entre tema y tema de esta primera parte el Indio le dedicó el show a su hijo Bruno, que estaba cumpliendo años. Y pidió un aplauso para diferenciar a la web Redonditos de Abajo, “los cuales me dan una mano para difundir la posta, y no todas las boludeces que se dicen por ahí”.

“La murga de la virgencita” fue el tema que arrancó la segunda parte y que agarró desprevenido a varios que se estaban yendo o volviendo de los baños ubicados a los costados. Al igual que en Junín en septiembre, Solari dijo al finalizar esa perla ricotera publicada en Momo Sampler: “cuiden a las nenas en los barrios, que no se aprovechen de ella unos guachos”. Muchos advirtieron el cambio de camisa y el buen humor del Indio a partir de este momento que se permitió bromear con los molestos objetos (zapatillas, banderas, remeras, etc.) que le tiran al escenario, o retar a “Esteban” que le estaba tomando el whisky.

“Ceremonia durante la tormenta”, “Torito es muerto” y “Vino Mariani” fueron la seguidilla de temas que despidieron a El Perfume de La Tempestad (2010) dejando todavía inéditas en vivo varias canciones de ese disco.

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El medley de “Nadie es perfecto” y “Ñam Fri Frufi Fali Fru” trajo el pogo bailarín y el espíritu musical de los primeros rocanroles de la etapa redonda. “To Beef Or Not To Beef” nos devolvió a la etapa solista y nos hizo cantar una vez más “La Cucaracha”. Sin bengalas y con cientos de féminas en hombros y con cámara en mano, más algunas banderas que se movieron hasta cerca del escenario, se vivió “Juguetes Perdidos”, que cerró esta segunda etapa.

En este show el sonido fue de menor a mayor (más rápido de lo acostumbrado) y las pantallas en el mega escenario y en las torres repetidoras lograron que se pueda disfrutar en plenitud desde casi cualquier parte del hipódromo, dejando a cada una de las ochenta mil (y un poco mas también) almas presentes la decisión de estar comprimidos, apretados o de moverse libremente. El show asimismo superó a lo vivido en Salta en marzo, pero no tuvo la emotividad del show de Junín; que a pesar de los problemas de sonido tuvo una carga extra que demostró el misterio de la música en vivo. No es necesario que todo sea perfecto para lograr un show histórico.

Antes de arrancar con la sección final, Solari les deseó buen año a todos, anticipó una sola misa india para fines de 2012 y presentó a cada uno de los “músicos de puta madre” que conforman a los Fundamentalistas. En las palabras del culpable de todo esto se podía ver mucho cariño y admiración por cada uno de los que lo acompañan, todos salidos de diferentes matices del rock argentino y que se lucen de manera notable en cada presentación. La fuerza y cinismo de “Queso ruso” dejó todo listo para la característica dupla cierra ceremonias del ex Redondos: “Flight 956” y “Ji, Ji, Ji”; canción que como se pidió desde el micrófono principal hizo temblar una vez más una ciudad.

La deuda más grande de la organización sigue siendo la descompresión de la gente en los shows, momento crítico en el cual se deberían habilitar más salidas y coordinar de idéntica o superior manera que el ingreso. No dejando todo a la suerte y al sentido común de los que solo quieren comprar una remera, comer algo o simplemente volver a sus vehículos y sus casas.

De esta forma se vivió la última Misa India “por un tiempo”, con miles de corazones encadenados al recuerdo de una banda que ya no existe y disfrutando del presente, todos esos placeres sin dañar que genera su cantante.

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Melancolía ricotera infinita

En este 2011 que nos deja se cumplieron varios aniversarios “redondos” que se traducen en fechas importantes para los deudos de la banda más convocante que tuvo el país. Veinte años de la salida del disco bisagra para el grupo (La mosca y la sopa), cuyas canciones todavía resuenan en los shows de los ex Redondos. El 4 de agosto se cumplieron diez años de la última Misa vivida en Córdoba y se le dio mucha importancia al hecho, en diversos medios de comunicación. Y también está la triste fecha de la impunidad, porque se cumplieron veinte años de la muerte de Walter Bulacio, por el cual todavía se grita justicia. Como detalle ricotero, el mismo día que el Indio tocó en Tandil, Skay Beilinson actuó en Sunchales, provincia de Santa Fe.

En el Norte está el agite

Horas previas al show en las inmediaciones al Hipódromo se obsequiaron números de la revista Rock Salta, buscando con esto la difusión de lo que está pasando con el rock en el NOA. Gente de Mendoza, Comodoro Rivadavia y hasta de Uruguay recibieron la revista con entusiasmo. Grata fue la sorpresa al ver que algunos quisieron pagar los cinco pesos del precio de tapa y cómo otros se asombraban por la cantidad de números, las fotos de las tapas y la buena calidad del producto, todo esto dicho por los que iban recibiendo la revista y enterándose de la propuesta.
También se compartieron buenas charlas con nuestros amigos de la Revista Mavirock y con gente de La Garganta Poderosa. La famosa frase de Divididos todavía está muy lejos de ser usada para demostrar la fuerza del rock en el NOA, pero si los cuatro engranajes: músicos, público, medios de difusión y productores trabajan juntos, de manera positiva y sin egos estúpidos esto va a llegar.

No te pierdas el número de diciembre de la revista Rock Salta. Con material exclusivo de este gran show. Conseguila la semana que viene en todos los kioscos de revistas y diarios de la provincia de Salta, también a la venta en las principales rockerias y disquerías del NOA o enviando un mail a revista@rocksalta.com.

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