Foto: prensa Sony Music
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Rock rabioso | El día que Spinetta le dedicó una canción “a todos los caretas”

Fue en los noventa, cuando comenzaba con Los Socios del Desierto, el trío que lo devolvió a un sonido furioso y primitivo.

Ocurrió el 16 de diciembre de 1995 sobre el escenario del Roxy de Avenida Rivadavia, en Buenos Aires. Luis Alberto Spinetta levantó la cabeza, cabellera color naranja, remera negra, guitarra roja. Miró al frente en silencio durante cinco segundos, y advirtió: “No esperen otra cosa que no sea rock”.

La ovación, siempre exagerada, burlona (“¡Grande Francescoli!”), dramática, de fanático insoportable y devoto no tardó en aparecer. Habían pasado solamente dos semanas después de la serie de recitales en el Teatro Opera que habían puesto al Flaco otra vez en un plano sorprendente. Conciertos en los que la prioridad había sido un repertorio inédito trabajado durante un año y medio de ensayos y pocos shows en vivo. Una propuesta cruda, potente y visceral, repleta de riffs, solos y volumen altísimo.

Eran Los Socios del Desierto, la nueva reinvención de Spinetta, el amante de hacerse la contra a sí mismo que mantuvo la mirada desafiante y agregó: “Vamos a abrir con ‘Nasty People’. Dedíquenselo a todos los caretas posibles”.

Spinetta estaba acompañado por el bajista Marcelo Torres y el baterista Daniel «Tuerto» Wirzt. Los tres formaban una verdadera aplanadora lírica. Mezclaban funk, riffs irresistibles y pesados con una conexión musical que les daba un aire de zapada constante.

La bola empezó a correrse: Spinetta otra vez, hacía rock furioso, ése que le reclamaban desde mediados de los 70. Los shows del Opera tuvieron mucho que ver para establecer el mito. También ayudó que el trío incorporara canciones de Pescado Rabioso a las listas, especialmente “Como el viento voy a ver” y “Credulidad”. Se percibían links entre los temas nuevos y aquellas viejas glorias (“La luz te fue” y “Ámame peteribí”, por ejemplo).
“Empezaron a volver todos los que de alguna manera habían dejado. Luis era tan cambiante en cuanto a la dirección musical que a veces perdía y a veces crecía su masa de oyentes. Pero la gente empezó a decir ‘uh, Spinetta empezó a tocar de vuelta más pesado, rock, power trío’, entonces eso fue creciendo”, explicaba Marcelo Torres en un artículo publicado en la revista Rock Salta.

En esa nota, Torres aseguraba que reducir a Los Socios a power trío era simplificarlos. Opinaba que el álbum debut, publicado en 1997, “tiene una dinámica muy amplia”. “Porque vos tenés un tema corrosivo tipo ‘La luz te fue’ y tenés ‘Diana’, como si fueran dos grupos diferentes -explicaba-. Y temas elaborados como ‘Así nunca encontrarás el mar’, esa fusión, cosas tipo Invisible. El Tuerto tenía un margen de volumen que iba de 6 a 10, más abajo no llegaba. Entonces había un umbral que de alguna manera fue el sello del grupo. Bajábamos pero no a una cosa mínima. ‘Paraíso’ era un tema más elaborado. O ‘Los duendes’. Pero después tenés ‘Holanda’, que es una canción más beat, si se quiere, un estilo que contrasta, y es hermosa”.

Leé la entrevista completa en el número 27 de la revista Rock Salta, de enero de 2018.

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