Foto: Alejandro Kuropatwa
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Un vicio más | Charly García en 70 canciones

Celebramos el cumpleaños del ídolo con la primera parte de un repaso por toda su obra.

Charly García va a cumplir 70 años el próximo sábado 23 de octubre y las celebraciones se multiplican en todo el país. En Salta habrá un show homenaje en la Usina Cultural, en Buenos Aires habrá actividades en el Centro Cultural Kirchner y Fito Páez brindará un concierto en su honor el sábado en el Teatro Colón.

En Rock Salta no queremos ser menos, así que te proponemos un recorrido por setenta canciones elegidas de manera caprichosa, unidas a partir de la vida y las influencias de Charly. Grabaciones de estudio y en vivo. Covers y temas originales. Todo con un solo objetivo: celebrar al más grande de todos. Aquí va la primera parte.

1 – Sui Generis – Canción para mi muerte

El primer track del primer disco del primer grupo de Charly es esta pieza dramática en la que un par de adolescentes le cantan a una parca que tardaría mucho en llegar para ellos. Tanto, que todavía no los alcanzó. Charly y Nito abrían el fenómeno de Sui Generis con una de sus canciones más conocidas. Se inauguraba una nueva etapa en el rock y en la música popular argentina.

2 – Charly García – Canción para mi muerte

Más de una década después de su publicación original, Charly retoma su primer clásico y lo reversiona hasta convertirlo en una canción que podría haber compuesto Prince. La grabación forma parte de las sesiones de Piano Bar, aunque la versión ya sonaba en los shows de Clics Modernos.

3 – Charly García – Necesito

Otro de los temas de Sui Generis que sonaba en los shows de Clics modernos era «Necesito», quizás una de las piezas más icónicas del dúo. Una canción que mostraba la frescura que todavía conquista a les adolescentes que empiezan a soñar con un futuro idílico junto a una persona inolvidable. Esta versión de piano, voz y velador fue grabada en el Luna Park en 1983.

4 – Charly García – Influenza

Después de escuchar esa versión no podemos dejar pasar el disco de solo piano que Charly tenía en mente allá por 2001 y que finalmente no prosperó, quizás a falta de velador. Sin embargo, el asunto evolucionó y derivó en Influencia, el álbum que marcó un regreso de Charly a los primeros planos. De esas grabaciones surgió esta versión de «Influenza», de Todd Rundgren que por suerte sí fue publicada.

5 – Charly García – Me siento mucho mejor

A lo largo de su discografía, Charly demostró muchas veces su capacidad para apropiarse de canciones ajenas y volverlas propias. Su melomanía se lo permite. Así como Juan Forn encontró su lugar en la literatura a partir de la reelaboración de las historias de otros, Charly atraviesa el cover y lo lleva a otra instancia. Casi un curador de música capaz de contarnos el pop mejor que nadie. Esta versión en inglés y en español del clásico de los Byrds lo demuestra.

6 – Serú Girán – Seminare

Así como hay canciones de otros artistas que Charly toca como si fueran propias, también hay temas que llevan su firma y muchos no saben que le pertenecen. Quizás el mayor ejemplo sea «Seminare», hit inmediato de Serú Girán, identificado para siempre con la voz de David Lebón. «Charly me la regaló. Menos la parte de Sadaic«, le dijo el guitarrista a Rock Salta alguna vez.

7 – Charly García – Desarma y sangra

Claro que Serú Girán no fue solamente un supergrupo que permitía un lucimiento colectivo. También había lugar para demostraciones de talento exclusivo de Charly, algo que consistía en pelar esa formación clásica que empezó a recibir cuando era apenas un niño y se prolongó hasta entrada la adolescencia y la llegada de Los Beatles. De allí obtenía piezas (como «Desarma y sangra») que lo ubicaban en un lugar poco común para el rock argentino. Esta versión grabada en España durante las primeras sesiones de Alta fidelidad fue incluida en el compilado Chiapas, publicado en 1996.

8 – Charly García – Estaba en llamas cuando me acosté

1996 también fue el año de Say No More, un disco que el propio Charly describió como «desgarrador». Un álbum que «se destruye al tiempo que se va creando». El primer track es esta pieza casi insoportable, frenética, que sintetiza el caos de una mente que no podía parar.

9 – Charly García y Pedro Aznar – Vampiro

Por más caos que tuviera alrededor, Charly nunca fue muy explícito a la hora de expresar sus miedos y tristezas. Jamás se mostraba derrotado en público. Ni en los recitales ni en las entrevistas. En las canciones se escondía bastante. Su disco Parte de la religión se publicó a fines de mayo de 1987, casi seis meses después de la muerte de su hermano Enrique, pero no hay en el álbum una referencia directa a ese duelo. De esa época es «El vampiro», un tema que tuvo su forma definitiva en el disco Tango 4, de 1991. Allí, Charly está vulnerable como pocas veces. Lo acompaña Pedro Aznar.

10 – Charly García – Nos siguen pegando abajo

Unpopular opinion: los mejores bajos de Aznar están en la obra solista de Charly, no en Serú Girán. Clics modernos sigue ahí arriba como una de las cumbres del rock argentino. Súper actual para la época, desafiante, plagado de hits y clásicos instantáneos. «Nos siguen pegando abajo» era la canción que lo iniciaba. Un comienzo que podría asemejarse al de Siempre es hoy, el disco de Cerati que también arrancaba con una fusión de máquinas y tracción a sangre que se volvía bailable e irresistible.

11 – Charly García – Los dinosaurios

Clics modernos también traía esta canción que se volvió un símbolo de la lucha por los derechos humanos. Memoria viva que se traslada de generación en generación para recordar a las víctimas del terrorismo de Estado. Conocedor absoluto de los nombres rutilantes y secundarios del rock, Charly convocó al guitarrista Larry Carlton, que había colaborado con, entre otrxs, Joni Mitchell en Hejira. Su guitarra oscilante combinada con la intensidad de Charly es uno de los momentos más impresionantes del rock argentino de los 80.

12 – Charly García – Yendo de la cama al living

La enciclopedia del rock que es Charly García le permite, por ejemplo, inspirarse en los próceres para hacer sus canciones. Así llegamos a «Yendo de la cama al living», que como bien dice Roque Di Pietro en sus magníficos libros «Esta noche toca Charly», tiene una enumeración deudora de «Gotta Serve Somebody«, de Bob Dylan, que a su vez, según leemos en el monumental Letras completas del Nobel, se refleja en «Baby Let’s Play House», de Arthur Gunter (grabada por Elvis en el 54) y con «Little Black Train», de Woody Guthrie. En 1995 Charly volvió a grabar «Yendo de la cama al living» para su unplugged de MTV.

13 – Charly García – Viernes 3AM

El unplugged también traía un breve repaso por el repertorio de Serú Girán, algo raro de escuchar durante los shows solistas de Charly. «Me olvidé la letra», decía cuando estaba cantando esta canción publicada en La grasa de las capitales. En 1999, veinte años después de la original, la volvió a grabar. Cualquiera de sus versiones mantienen la angustia suicida de una de sus historias más conmovedoras y bellas.

14 – Serú Girán – A los jóvenes de ayer

El álbum posterior a La grasa de las capitales fue Bicicleta, que abría con este derroche de talento impresionante. Una mojada de oreja a los viejos tangueros, algo que, ironías del tiempo, hoy podría ser dedicado a los viejos rockeros. Hace poco, Fito Páez la interpretó en vivo pero no se animó a tocarla en el piano.

15 – Serú Girán – Pena en mi corazón o Yo no quiero volverme tan loco

Bicicleta repartía críticas a los viejos y a los nuevos. El disco tenía «Mientras miro las nuevas olas», dedicado a los artistas que por entonces abrazaban la new wave. Serú Girán estuvo a punto de sumarse. Al año siguiente ya tocaban en vivo esta canción que finalmente fue a parar al primer disco solista de Charly.

16 – Serú Girán – No puedo dejar

Los «Beatles argentinos» se separaron pocos meses después de esa primera versión de «Yo no quiero volverme tan loco». Tuvieron que pasar diez años para un regreso formal (en el 88 se juntaron a zapar un rato). La vuelta fue a lo grande: con disco nuevo y conciertos en estadios. Claro que todo fue un desastre. Charly se encargó de boicotear la grabación del disco y los recitales en River y Córdoba. Entre lo poco para rescatar aparece esta canción en la que podemos vislumbrar al monstruo que empezaba a despertar. Un Charly que incomodaba y que no se iba a ir a dormir nunca más.

17 – Serú Girán – Separata

Les que se formaron con el Charly de los últimos treinta años suelen sorprenderse cuando descubren piezas anteriores, de la etapa en la que nuestro ídolo máximo pelaba una voz diferente a la que tuvo en los 90 y los 2000. Ahí no tenía una garganta gastada o parecida a la del Pato Donald, como dijo alguna vez un periodista español. El Charly de los 70 y 80 tenía momentos vocales inimaginables y sorprendentes para aquel que creció alimentándose de brazaletes y chapuzones desde el noveno piso.

18 – La Máquina de Hacer Pájaros – Hipercandombe

Se dice que «Separata» está dedicada para los integrantes de La Máquina de Hacer Pájaros, el grupo menos popular que lideró Charly. El que menos se pasa en la radio y menos oyentes mensuales tiene en Spotify (100 mil contra 712 mil de Serú y 604 mil de Sui). Podríamos decir que por esas mismas razones es el grupo que todavía debemos descubrir. Para hacerlo, se recomienda el uso de auriculares.

19 – La Máquina de Hacer Pájaros – Marilyn, la Cenicienta y las mujeres

Películas, el segundo y último disco de estudio de La Máquina, salió en 1977, en plena dictadura militar. Época oscura, un invierno permanente que nos trae recuerdos de plazas peladas, como decía Palo Pandolfo, como único paisaje posible. En ese álbum está «¿Qué se puede hacer salvo ver películas?», una pregunta obvia ante tanta represión y necesidad de encierro. Pero el costado más escalofriante estaba en esta canción: «Esto no es un juego, loco, estamos atrapados», decía Charly antes de pedir, por favor, que vuelvas pronto a casa. La parte final subrayaba la agonía constante.

20 – La Máquina de Hacer Pájaros – Rock

Un año antes nadie hubiera imaginado que este grupo podía llegar a ser un cronista de la cotidianidad urbana argentina. En su primer disco, La Máquina parecía más bien un colectivo rockero y hippie, despreocupado, pendiente de los placeres del cuerpo y la exaltación de los sentidos. Algo de eso sugería esta canción.

21 – Charly García – Por probar el vino y el agua salada

Si no están seguros de la descripción anterior, escuchen esta canción que directamente parece un colectivo pintado con flores psicodélicas avanzando por una ruta de la Patagonia, de la costa atlántica o de las sierras cordobesas en pleno verano. Esta versión fue grabada en vivo en Rosario durante un show de Serú Girán.

22 – Sui Generis – El tuerto y los ciegos

El estilo de La Máquina de Hacer Pájaros es una evolución de la carrera de Charly, algo que ya se puede encontrar en la última etapa del Sui Generis de la década del 70 (recordemos que el dúo «volvió» en el 2000). La inquietud compositiva de Charly llevó al grupo que completaba Nito a pasar del fogón al rock progresivo en muy poco tiempo, algo que después explotó en La Máquina. «El tuerto y los ciegos», con el violín de Jorge Pinchevsky, quizás sea el eslabón entre un proyecto y otro.

23 – Sui Generis – Necesito

El regreso de Sui en el 2000 fue distinto al de Serú en el 92. Charly estuvo más comprometido. Probablemente porque se apropió por completo del proyecto y lo convirtió en una extensión más de su carrera solista. Así es como llegamos al disco Sí: detrás de las paredes, un álbum doble con base en los shows en vivo que el dúo brindó en diciembre de 2000 y febrero de 2001, pero tan retocado en estudio por Charly que se convirtió en otra cosa. En esta versión de «Necesito» hay un invitado estelar. A diferencia de «El tuerto y los ciegos» de Pequeñas anécdotas sobre las instituciones, donde el violín de Pinchevsky se destacaba, aquí la guitarra de Ricardo Mollo queda casi sepultada y sólo surge en la mitad en un segundo o tercer plano.

24 – Sui Generis – Yo soy su papá

Un año antes del disco en vivo, Sui Generis grabó un álbum de estudio: Sinfonías para adolescentes. Entre las canciones propias (de Charly, obvio) nuevas y viejas también aparecían varias versiones. Una de ellas es la de «Can We Still Be Friends?», de (otra vez) Todd Rundgren, a quien dos años después Charly iba a volver a versionar. En «Yo soy su papá», Charly (y Nito, sí, claro) se alejan del concepto original de la letra (una ruptura amorosa) para encarar un tópico recurrente en el universo Say No More: el del genio que mira a todos desde arriba.

25 – Charly García – Tu vicio

Claro que a veces Charly nos podía decir lo mismo de otra manera. Es el caso de «Tu vicio», el tema que abre Influencia (2002). Un hit que nos gustó a todos y que nadie discutió a pesar de su letra repleta de un ego gigante pero también muy realista. «En tu vida soy un vicio más», nos decía. Tenía razón.

26 – Charly García – Influencia

El disco que traía «Tu vicio» tenía como pieza principal otro cover de Todd Rundgren y una nueva demostración de la capacidad de apropiación de Charly. Un repartidor de buen pop directo a las masas. Ni la Revolución Cubana se animó a tanto. El video era otra versión en sí mismo.

27 – Charly García – Los dinosaurios

Ese año (2002), Charly vivió una especie de reivindicación. El disco Influencia tenía buena repercusión y él se dedicaba a dar buenos shows aptos para todo público. «¿Tan loco no estaba, vieron?», decía en los conciertos. En esa renovación apareció esta interesante versión de «Los dinosaurios».

28 – Charly García – Chipi Chipi

Esa versión de «Los dinosaurios» también tiene como protagonista a María Gabriela Epumer, la guitarrista que casi fue un sinónimo de Charly durante los 90 y los primeros años 2000. La ex Viuda e hijas de Roque Enroll fue la única que quedó en cada cambio de banda de esa época, la que nunca hizo un reclamo. Su muerte fue un golpe del que Charly no se pudo recuperar. Aquí la vemos tocando «Chipi-Chipi» en Ritmo de la noche, diciembre de 1994.

29/30/31 – Charly García – Canción para mi muerte/Pasajera en trance/Chipi-Chipi

Para entender un poco mejor la relación entre Charly y María Gabriela vale la pena escuchar por tercera vez «Canción para mi muerte» y por segunda vez «Chipi-Chipi». En este caso en versiones para la televisión chilena.

32 – Charly García – There’s a Place

Y si te quedaste con ganas de seguir escuchando a Charly al frente del piano, qué mejor que esta versión alucinante del tema de Los Beatles que le cambió la vida y lo destinó para siempre al rock. Una interpretación que está en el documental «Existir sin vos: una noche con Charly García», de Alejandro Chomski. Charly toca el piano en su departamento, de cara a la avenida y todos los embotellamientos se evaporan. Qué envidia los vecinos.

33 – Casandra Lange – Ticket to Ride

Charly grabó «There’s a Place» en el disco Estaba en llamas cuando me acosté, de Casandra Lange, su divertimento veraniego de mediados de los 90. Básicamente un grupo de covers. Ese álbum tiene, además, otra versión beatle atravesada por Vanilla Fudge y Talking Heads.

34 – Charly García – Fifteen Forever

El disco de Casandra Lange se llamó igual que el primer tema de Say No More y además tenía «Fifteen Forever», una canción instrumental que tiene su versión de estudio en la banda de sonido de la película Funes, un gran amor, de Raúl de la Torre.

35 – Charly García – Pubis angelical

Aunque si hablamos de la música para cine compuesta por Charly no podemos eludir a la banda de sonido de Pubis angelical, película también dirigida por Raúl de la Torre, quien además es el responsable del film Peperina, pero esperemos que este hilo caprichoso no nos deposite allí. Mejor nos quedemos en esta canción instrumental maravillosa, que, encima, tiene a David Lebón en guitarra.